jueves, 5 de febrero de 2009

1000 Visitas - Gracias


Gracias a quienes visitan regular u ocasionalmente este BLOG. En unos segundos se producirá la visita número 1000 desde que se ha creado. Gracias y sean siempre bienvenidos.

José R. Torrico Gumucio

Bolivia: Tolerancia cero y responsabilidad ante la corrupción


Estos días estamos siendo sacudidos por las noticias y las develaciones de las tramas de corrupción en torno a YPFB colocando bajo sospecha al entorno del dirigente del MAS Santos Ramírez, a la prefectura tarijeña, a la familia de Mario Cossio, a senadores de PODEMOS, a funcionarios del régimen de Sánchez de Lozada y a otras personas involucradas. Una terrible situación que merece ser repensada desde algunos diversos ángulos.

Primero, la corrupción es un mal que corroe duramente el sistema político boliviano desde hace mucho tiempo. Recordemos que en la época de los gobiernos neoliberales llegamos a ser considerados los subcampeones de la corrupción pública. Triste situación para el registro mundial. Casos como el de Huanchaca, los narco vínculos de gobierno de Paz Zamora, el avión de Bánzer, los fondos para los damnificados del terremoto en Aiquile, los contratos de capitalización (privatización y regalo del erario público en realidad), la maleta de Sánchez Berazaín, los negocios con la fundición de Vinto son algunos de los tantos ejemplos que podríamos enumerar. Es decir, el tema de la corrupción en las esferas del poder no es un asunto brotado en el proceso de cambio, sino una suerte de lacra con la que convivimos hace bastante tiempo y que todavía demoraremos en limpiar.

Segundo, lo antes dicho no significa que haya que dejar pasar los actos de corrupción de funcionarios vinculados al proceso de cambio y a la revolución democrática cultural. Es más se exige, justamente por los vientos de cambio en la gestión de gobierno, mayor rigor al momento de combatir la corrupción. Tolerancia cero para la corrupción debería ser la línea de conducta del gobierno y de los movimientos sociales que hacen control social de esa gestión. El proceso de cambio exige otra ética para la administración estatal; de servicio social, de cuidado del bien público. Por ello, la corrupción no debería tener posibilidades de rendijas por donde colarse. Sin embargo está allí, nos toca enfrentar esa realidad y mejorar los sistemas de control y de juzgamiento de estos actos que tanto daño le hacen al país.

Tercero, tampoco cabe prejuzgar a las personas sospechosas. Es decir, me parece que cabe una investigación profunda que aclare lo sucedido, juzgue y condene a quienes estén involucrados. Para ello hay que generar garantías de una buena y rápida investigación. En este sentido, me parecen correctas las decisiones del MAS de exigirles a sus congresistas involucrados que abandonen su inmunidad y se sometan a las leyes. No se trata de dar por culpables a todas las personas sospechosas, pero si se trata de exigirles que den las mayores garantías para someterse abiertamente a la investigación. No solo la gente del MAS, sino la de PODEMOS, la de los gobiernos anteriores, la de la prefectura de Tarija y otras deberían seguir ese camino.

Cuarto, la lucha contra la corrupción exige modificaciones profundas en la legislación boliviana que agilicen y faciliten las investigaciones, permitiendo el juzgamiento de quienes causan daño al pueblo boliviano y a los bienes públicos. En ese sentido me parece fundamental señalar que la oposición política al proceso de cambio, pocos días antes del referéndum constitucional del 25 de enero, rechazó la aprobación de la Ley Marcelo Quiroga que regula y facilita la investigación de fortunas sospechosas como un mecanismo de combate a la corrupción. Es decir, el gobierno que no se libra de la corrupción, impulsó una Ley para mejorar la lucha contra la misma, sin embargo fueron los sectores opositores quienes impidieron la aprobación de dicha Ley de manera sospechosa. Al menos hay que preguntarse, ¿quiénes son las personas más preocupadas con una seria y profunda lucha contra la corrupción que exige la aprobación de normas como la Ley Marcelo Quiroga?

Quinto, la lucha contra la corrupción exige una mayor calidad del control social sobre quienes tienen la tarea de administrar el poder estatal en sus diferentes instancias. En ese sentido la nueva constitución aprobada da pasos certeros para mejorar el control ciudadano. También esto exige a los movimientos sociales mantener un equilibrio saludable entre ser actores centrales de las definiciones estratégicas y las políticas del gobierno, ya que son parte determinante y fundamental del proceso de cambio, al mismo tiempo que se requiere distancia para garantizar la independencia y el control social. Los movimientos sociales han dado señales estos días muy valorables de esa distancia y del control ante los actos de corrupción.

Sexto, la lucha contra la corrupción es un hecho que se visibiliza en nuestras vidas concretas, de actitud de cada boliviano y boliviana, de una ética cotidiana que valore la honestidad. La revolución democrática cultural se asienta como realidad en nuestra capacidad de cambiar el día a día, de modificar las relaciones sociales, de hacer cotidianos más honestos, respetuosos de la diversidad y la inclusión. Intolerantes pero responsables ante la corrupción.

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lunes, 2 de febrero de 2009

Bolivia: Las cosas no volverán a ser iguales



Las cosas no volverán a ser iguales, las fronteras entre derecha e izquierda hace dos décadas que quedaron fuera de contexto, inoperantes, incoherentes… En este escenario donde la dicotomía entre socialismo y capitalismo perdió sentido, los movimientos sociales se dieron cuenta que tenían que penetrar en las redes de corrupción y cristalización de poderes, es decir, tenían que meterse a la política, a los parlamentos, y a través de estos medios reestructurar los estados "democráticos" impuestos.

La pluralidad en su sentido más amplio salió de la invisibilidad de la "nacionalidad boliviana", todos los nuevos frentes y mafias políticas se ven obligados a adaptar discursos de interculturalidad y pluralidad. Mesa, Cardenas, Joaquino, todos plantean trabajar en la interculturalidad, sin comprender a qué los compromete el término.

En su sentido más literal, interculturalidad es la interrelación entre dos o más culturas que por diversas condiciones históricas terminan asentadas en un mismo territorio y tiene que convivir. Es partir de esta necesidad de convivencia, que la interculturalidad debe ser planteada con equidad, para que existan pautas de convivencia estables.

Dicho más simple, interculturalidad significa que la gente de varias culturas que viven juntas tienen que aprender a vivir juntos, o se sacan la mierda todo el día, y si se sacan la mierda todo el día, la situación terminan en conflictos críticos. La gente queda hecha mierda…

Ya en las pasadas elecciones presidenciales, la presentación patética de mister Tuto y el osito boludin Doria Medina, tratando de apropiarse de discursos de izquierda (punto de caída desesperada de la derecha) mostró que el panorama político en Bolivia iba a cambiar, con la victoria de Evo, las cosas estaban aún más claras, no por Evo, no por el MAS, sino por un proceso histórico que estaba llegando al ángulo-pendiente de la inmensa narrativa circular, la moneda iba a mostrar su otra cara.

Siglos de protagonismo urbano criollo, siglos de redes de poder cristalizadas, intocables, siglos de discriminación y marginación, y los movimientos sociales (indígenas, campesinos y urbanos) se dieron cuenta que podían acceder al poder, que era su derecho y obligación acceder al poder y cambiar la estructura del Estado.

Las condiciones del juego y show político ya no serán iguales, las relaciones interpersonales en la calle ya no serán iguales.

Racismo hipócrita que convivió durante años en el mundo urbano, ese racismo que nos hacía creer que no éramos racista, que la satisfacción por el carnaval y las festividades folklóricas nos hacían los menos racistas, que dar una moneda a una señora del norte de Potosí o dar trabajo de empleada a una señora del campo nos hacían los tipos más solidarios del mundo, creer que las personas que lustran zapatos o que piden limosna lo hacen por vagos, por no estudiar, por no trabajar. Vivimos durante años con ese racismo hipócrita, sin comprender los procesos históricos y macro-sociales que nos permitieron el acceso a la educación, a la universidad (contextualizada con nuestro lenguaje y lógica de pensamiento urbano), al mundo laboral profesional, etc…

El racismo hipócrita se quitó la mascara y mostró su horrible rostro, y la NCPE es una oportunidad de crear un nuevo Estado y nuevas pautas de convivencia en la vida cotidiana, leer y caminar y comprender que la coyuntura política representativa dio un cambio fundamental, donde ya no son sólo promesas, sino compromisos, porque sino son revocados:

"Artículo 170. La Presidenta o el Presidente del Estado cesará en su mandato por muerte; por renuncia presentada ante la Asamblea Legislativa Plurinacional; por ausencia o impedimento definitivo; por sentencia condenatoria ejecutoriada en materia penal; y por revocatoria del mandato".

Y también se acabaron las clásicas coaliciones…

"Artículo 166. I. La Presidenta o el Presidente y la Vicepresidenta o el Vicepresidente del Estado serán elegidas o elegidos por sufragio universal, obligatorio, directo, libre y secreto. Será proclamada a la Presidencia y a la Vicepresidencia la candidatura que haya reunido el cincuenta por ciento más uno de los votos válidos; o que haya obtenido un mínimo del cuarenta por ciento de los votos válidos, con una diferencia de al menos diez por ciento en relación con la segunda candidatura.
II. En caso de que ninguna de las candidaturas cumpla estas condiciones se realizará una segunda vuelta electoral entre las dos candidaturas más votadas, en el plazo de sesenta días computables a partir de la votación anterior. Será proclamada a la Presidencia y a la Vicepresidencia del Estado la candidatura que haya obtenido la mayoría de los votos".

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viernes, 30 de enero de 2009

BOLIVIA: PACTO SOCIAL, FEDERALISMO Y DESACATO:LOS DESATINOS POLÍTICOS DEL BLOQUE OPOSITOR


Se puede hacer muchos análisis de los resultados del referéndum constitucional –y de seguro los haremos cuando tengamos los resultados oficiales finales desagregados por provincias y municipios-, sin embargo ya existe un dato incontestable: tenemos nueva carta magna aprobada.


Es interesante observar como los líderes de la oposición le exigen al proceso de cambio una casi unanimidad de apoyo para tener supuesta “legitimidad”. Se dice que el sí aprobatorio al texto constitucional no es contundente al estar “apenas” por sobre el 60% y por tanto su “legitimidad” estaría en duda. Por ello se convoca a modificar la ruta trazada por la nueva constitución alterando y rechazando su contenido con consignas como nuevo pacto social, federalismo, desacato y división del país.


Es cierto que el porcentaje aprobatorio de la nueva constitución es menor al que obtuvieron Evo Morales y Álvaro García en el referéndum revocatorio del 10 de agosto del 2008, sin embargo su apoyo supera el 60% del total nacional, una cifra extraordinaria pocas veces alcanzada en cualquier rincón del planeta. Si somos capaces de revisar la prensa internacional nos daremos cuenta que conquistar el 50% más uno del apoyo electoral es una victoria absolutamente contundente y legitima en cualquier país del mundo. Sólo en Bolivia gente como Mario Cossio y Víctor Hugo Cárdenas, que gobernaron el país junto al Gonismo con apoyos muy, pero muy por debajo del 50% del electorado, se atreven a cuestionar la legitimidad de un triunfo con el apoyo superior al 60%. ¡Mucho cinismo!


Hay que recordarles que el proceso de cambio en Bolivia, a partir del 2005 fue respaldado en 4 eventos electorales nacionales con muestras evidentes de un vigoroso y legítimo apoyo popular: elecciones presidenciales y congresales el 2005, elección de constituyentes el 2006, referéndum revocatorio el 2008 y referéndum constitucional el 2009. En todos los casos las victorias del proceso de cambio estuvieron refrendadas con apoyos superiores al 54%. ¡Un hecho inédito de respaldo popular en la historia del país!


Posicionados en la votación próxima al 40% del no al nuevo texto constitucional y su victoria en 4 departamentos del país, el bloque opositor exige una nueva agenda política. Ese argumento no es suficiente, ya que se podría invertir fácilmente el mismo indicando, por ejemplo, que en Tarija más del 43% de la población voto por el sí quitando legitimidad al prefecto y al comité cívico que apoyaron el no. Es decir, se trata de argumentos forzados y no sostenibles si miramos todas las caras del mapa de votación en el país, en los departamentos y en las provincias.


Extraviados en el discurso político y tratando de restar legitimidad al nuevo texto constitucional (ante la imposibilidad de cuestionar la legalidad), el bloque opositor cívico-prefectural pierde los horizontes de referencia con 3 tipos de propuestas: nuevo pacto social, federalismo y desacato-división del país.


El pacto social se estructura en una idea correcta y legítima: la búsqueda permanente de acuerdos y consensos entre los diversos sujetos y actores políticos y sociales. Sin embargo, el bloque opositor utiliza esta consigna como si ese nuevo pacto social significara un nuevo marco constitucional surgido a partir del referente de los estatutos autonómicos propuestos por las élites y no de la nueva Constitución aprobada. Es una propuesta ilegítima ya que se vulnera el menor sentido de respeto a la voluntad de la mayoría del pueblo boliviano. Repito, más del 60% de la población le dijo sí a la Constitución y en cualquier lugar del planeta eso le da legalidad y legitimidad. Por tanto, la búsqueda permanente de pactos sociales ocurre hoy en un nuevo marco estatal, el brotado de la nueva carta magna, es en ese nuevo horizonte histórico que pueden ocurrir negociaciones y consensos. La nueva Constitución ya aprobada es el marco de referencia para cualquier pacto social.


El federalismo en el discurso extremo cívico cruceño es sólo un elemento retórico desesperado ante la evidencia de que la otra Bolivia posible ya es una realidad. No merece debate ya que ni siquiera recoge la propuesta de sus estatutos autonómicos. Es decir, es un discurso no afincado en ningún elemento de la agenda política nacional y sólo trata de insuflar entusiasmo en los sectores más radicales, esos cargados de violencia, del bloque opositor.


Por último, los discursos de desacato en la prefectura de Chuquisaca (aunque en su departamento no sea mayoritario el voto por el no), y esos que acentúan una supuesta división del país entre oriente-occidente y campo-ciudad como los impulsados por el prefecto tarijeño, son una suerte de corolario de personajes que no respetan la democracia en la que con una contundente mayoría el pueblo expresó su deseo de fortalecer el proceso de cambio, que por el contrario buscan fomentar mayor confrontación. En ellos está ausente la vocación al propio pacto social que claman. Pacto social, que como ya mencione, solo puede seguir construyéndose en el marco de la nueva Constitución aprobada legal y legítimamente.


Un apunte de cierre. El bloque social que participa y apoya al proceso de cambio, a pesar de la legalidad y la legitimidad de la victoria por el sí a la nueva Constitución, está desafiado a establecer estrategias y esfuerzos honestos de diálogo y aproximación a los sectores que votaron por el no. El hecho de que en el apoyo al sí aporbatorio hayan participado sectores que son opositores al gobierno pero están dispuestos a establecer puentes de negociación y acuerdos por el bien del país es una buena señal pero todavía insuficiente para una verdadera apertura a la pluralidad.


La nueva Constitución es para todos y todas, por ello es que con todos y todas se construirá este país emergente, esta otra Bolivia posible. Que el país sea capaz de florecer en una apertura radical a la diversidad, la inclusión, la equidad y la justicia social. Tenemos nueva Constitución Política del Estado,aprobada por el voto mayoritario del pueblo boliviano como nunca antes en la historia, ¡hay que celebrarlo!

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jueves, 29 de enero de 2009

Bolivia: El HaraKiri de los terratenientes (o la estupidez de la oposición)

Bolivia: El HaraKiri de los terratenientes (o la estupidez de la oposición)


Por José R. Torrico Gumucio

Bolivia ha vivido un referéndum histórico, el pasado Domingo 25 de Enero, donde el pueblo Boliviano ha decidido sobre la aprobación o rechazo al nuevo texto constitucional que regirá la vida política y social de este país. Aún no se ha concluido el conteo oficial de los votos, pero ya es previsible que la votación por aprobar la nueva constitución ganara holgadamente con más del 61% de los votos del país.

Ahora todos los Bolivianos accederemos, entre otras cosas, a un seguro universal de salud. Los que votamos por el SI y los que votaron por el no, igual todos nos beneficiaremos de los nuevos derechos logrados por este proyecto constitucional que nos aportará los mismos beneficios a todos los habitantes de este territorio, los mismos derechos y las mismas obligaciones para con nuestra sociedad.

El articulo definido por el voto

Un artículo que no logró consenso de dos tercios durante la elaboración de la nueva constitución fue el que prohíbe el latifundio asignándole cierto número de hectáreas. El latifundio de hecho está prohibido y claramente definido por este artículo, pero el pueblo Boliviano acudió para definir la cantidad de hectáreas de tierra máximas permitidas, entre diez y cinco mil.

Luego de una serie de mentiras lanzadas por la oposición, que intentaban restar votos a la nueva constitución ... luego de que dijeran que se prohibiría la religión o que la propiedad privada sería confiscada en favor del estado, luego de que agotaron todo su repertorio de mentiras las cuales fueron poco a poco siendo aplacadas por la explicación de los artículos que tocan esos temas, la oposición Boliviana se juega su ultima carta: el voto por la cantidad de tierras máxima para evitar caer en la figura del latifundio.

Esta última jugada está dirigida a atacar el miedo de los votantes que ya tenían definido su voto en contra de la aprobación de la constitución, y hacerles creer que en la preguntas había una trampa oculta.

Por los medios masivos de comunicación y una gran cadena de correo electrónico los "noístas" (simpatizantes del no, que no leyeron la constitución) instruyeron a sus votantes (si, así como se escribe: lo instruyeron) no marcar ninguna de las opciones en la pregunta de latifundio, dejarla en blanco, y luego marcar por el "no" en la pregunta aprobatoria. El argumento: otra mentira, les dijeron que al marcar cualquier opción en el tema del latifundio automáticamente estaban aprobando el texto, entonces el gobierno usaría ese argumento para volcar el voto por un voto en favor del SI.

El HaraKiri*

Esta interpretación de la oposición, totalmente distorsionada y carente de veracidad, terminó resultando ser el HaraKiri* de los terratenientes quienes gastaron vanamente grandes cantidades de dinero en la peligrosa y mentirosa campaña mediática que impulsaron durante meses.

El resultado fue que cientos de miles, que sin hacer un breve análisis, fueron obedientemente a hacer lo que la TV y correos basura les instruían: dejar en blanco la opción por el límite de la tierra. Los votos blancos no se computan, solo los votos válidos. En consecuencia esta campaña opositora resultó la mejor ayuda para quienes querían limitar la propiedad máxima de territorio a cinco mil hectáreas.

Al 95% de los cómputos oficiales la opción por las cinco mil hectáreas gana por poco más del 80% y la constitución ha sido aprobada por mas del 61% de los Bolivianos.

La nueva constitución beneficia a todos por igual

El texto aprobado por los Bolivianos beneficia a todos por igual. El seguro medico universal cubrirá a los que leyeron y votaron por el SI, a los que prefirieron ver la TV y hacer lo que la TV les diga y a los que leyeron la constitución pero sus privilegios de clase se ven afectados. La nueva constitución nos beneficia a todos y la implementación es el próximo paso a lograr.

Ante una oposición que ha sido calificada por los veedores internacionales de manipuladora y peligrosa, ante una oposición que ya no tiene argumentos y recurre a la violencia mediática y grupos de choque, los Bolivianos paso a paso estamos dando el giro que este país necesitaba para forjar su desarrollo. Y de esta forma vamos avanzando en la construcción de sociedades más justas, más equitativas y mas conscientes de su existencia, de su rol como especie y de su impacto en su sociedad y en el medio ambiente que le rodea.

*El seppuku o hara-kiri es el término japonés empleado para denominar un suicidio ritual por desentrañamiento. En Japonés la palabra 'hara-kiri' no se usa por considerarse vulgar. Era una práctica común entre los samurai, que consideraban su vida como una entrega al honor de morir gloriosamente, rechazando cualquier tipo de muerte natural. Por eso, antes de ver su vida deshonrada por un delito o falta, recurrían con este acto a darse muerte (tal y como significan esas palabras, Hara-kiri: "corte del vientre"). Fuente: Wikipedia

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viernes, 23 de enero de 2009

Sacaron a Sucre de la historia, nosotros la traeremos de vuelta!!!

Por José R Torrico Gumucio

Sucre tuvo la oportunidad de ser una vez más el lugar histórico donde se funda Bolivia. El comité inter-institucional le han quitado la oportunidad de entrar en la historia. Con violencia, racismo y engaños estos dirigentes han hecho de Sucre un lugar de intolerancia.

Cuando contemos a nuestros hijos como el pueblo Boliviano renació un 25 de Enero de 2009, no tendremos la oportunidad de decir que este renacer ocurrió en Sucre. ¿Que les contaremos?.

Sucre fue el
centro donde se concentraron todos los esfuerzos de una derecha, que representa a grupos de poder económico y políticos neoliberales, quienes no quieren perder los privilegios con los cuales han lucrado a costa de la pobreza de un pueblo entero. No podremos incluir en los libros de la historia relatos de como los universitarios, comandados por unionistas cruceños, destruyeron las oficinas de la policía, quemaron la casa del prefecto, golpearon a asambleístas representantes del pueblo solo por tener origen indígena y causaron destrozos en toda la ciudad para intentar bloquear el proyecto social mas importante de la historia Boliviana.

El 23 de Mayo del año pasado yo me encontraba haciendo un trabajo de un par de días en la ciudad de Santa Cruz. Un compañero de trabajo, quien es Sucrense, salió un momento del trabajo para comprar un pasaje de bus, con la intensión de viajar esa noche a Sucre y visitar a su familia durante el fin de semana. Volvió poco después al lugar del trabajo con las manos vacías. Nos contó que los unionistas habían comprado todos los pasajes de las empresas de transporte terrestre y no quedaban boletos a la venta. Los unionistas se dirigían en gran caravana a Sucre para llevar a cabo el acto que viene a ser el hecho más vergonzoso de la historia reciente. Luego de impedir que el presidente llegue a Sucre para realizar un acto público por el aniversario del departamento de Chuquisaca, esta gente comandada por el comité inter-institucional, la alcaldesa, y los grupos universitarios de choque a su disposición, humillaron a un grupo de campesinos que fueron a participar del acto de festejo por el aniversario del departamento. Estos campesinos fueron secuestrados por estos grupos de choque, los semi desnudaron, los golpearon, les obligaron a arrodillarse en la plaza, les obligaron a recitar consignas contra el gobierno, a quemar banderas del partido oficialista y otras humillaciones que no tienen justificativo alguno.

Sucre fue borrada de la historia por estos irresponsables violentos. Sucre se conoció en el mundo como la capital de la vergüenza, la capital del racismo, la capital de la violencia.

Este Domingo Sucre no va a ser el centro de los festejos por la refundación de Bolivia que será dado por mandato del voto del pueblo Boliviano en un ejemplo de democracia inédito en la historia de nuestro país.
El comité inter-institucional de Sucre, su alcaldesa y su actual prefecta han llevado la historia de esta ciudad a vivir los capítulos mas tristes de su historia. Han demostrado que no están a la altura política de la historia y se han prestado a los intereses oscuros de los grupos de poder económico de Bolivia, quienes han lucrado a costa de la pobreza del pueblo y truncado el progreso de este país por décadas.

Pero Sucre es, y siempre va a ser, la Capital de Bolivia y los habitantes de Sucre tienen este Domingo la oportunidad histórica de reivindicarse ante la historia. Los Sucrenses, al igual que los ciudadanos de toda Bolivia, deben acudir a votar contundentemente por la Nueva Constitución Política. Aplastarán con sus votos a esos malos dirigentes que tanto daño han infringido a la imagen de Sucre y de su gente. Tenemos fe que los Sucrenses quieren lavar la imagen que esta dirigencia anti patriota ha dejado de Sucre. Estos malos dirigentes les quitaron la oportunidad de ser sede de uno de los eventos más importantes de la historia de Bolivia. Con nuestros votos traeremos a nuestra capital nuevamente a la vida, el Domingo aprobaremos la Nueva Constitución y Sucre será, oficial y constitucionalmente, la Capital de Bolivia.

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